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Imagínate esto: estás en clase, concentrado en un examen de matemáticas, cuando de repente suena la alarma de incendios. El corazón se acelera y, en ese momento, todo lo aprendido en los simulacros se vuelve clave. Pero aquí hay algo que pocos conocen bien: las BIE 45 mm, esas bocas de incendios equipadas que pueden marcar la diferencia entre un susto y una tragedia.
Las BIE 45 mm no son simples mangueras en la pared; son una de las herramientas más importantes en la lucha contra incendios en edificios. Saber cómo funcionan y por qué son cruciales puede ayudar a los jóvenes a comprender su papel en la seguridad de su escuela. Así que, si alguna vez te has preguntado para qué sirven y cómo podrían salvarte la vida, sigue leyendo.
Las BIE (bocas de incendios equipadas) de 45 mm son sistemas de extinción de incendios conectados a la red hidráulica de un edificio. Se caracterizan por:
Diámetro de 45 mm, lo que permite un caudal de agua considerable.
Manguera flexible de gran longitud (normalmente entre 20 y 30 metros) para alcanzar cualquier punto crítico.
Válvula de apertura, lanza de difusión de agua y un armario de protección.
En el contexto de una escuela, donde cientos de estudiantes y profesores conviven a diario, la presencia de BIE 45 mm no solo es obligatoria por ley según el Código Técnico de la Edificación, sino que también es fundamental para una respuesta rápida en caso de incendio.
Hablemos claro: la seguridad no es un tema exclusivo de los adultos. Los jóvenes también deben saber cómo actuar en caso de incendio.
Porque la información salva vidas. Saber dónde están ubicadas las BIE en la escuela y cómo funcionan puede marcar la diferencia en una emergencia.
Porque pueden ayudar a prevenir el pánico. En situaciones de crisis, el desconocimiento genera caos. Si los estudiantes saben que hay un sistema de extinción accesible, pueden mantener la calma.
Porque podrían necesitar usarlas. Aunque lo ideal es que los bomberos o personal capacitado actúen primero, en un caso extremo un estudiante podría verse obligado a utilizar una BIE 45 mm para controlar un conato de incendio.
Sabemos que hablar de prevención de incendios puede sonar tan atractivo como ver cómo se seca la pintura, pero aquí te dejamos algunas estrategias para captar su atención:
Los simulacros no tienen que ser una simple evacuación. Se pueden incorporar actividades interactivas como:
"Escape Room de Seguridad": una actividad en la que los estudiantes deben encontrar la mejor salida en un escenario simulado.
"Rally contra incendios": con estaciones donde aprendan a identificar riesgos y conocer la ubicación de las BIE.
Contar casos reales de incendios en escuelas donde el uso adecuado de una BIE 45 mm evitó una tragedia ayuda a que los jóvenes entiendan la magnitud del problema.
Por ejemplo, en 2017, un conato de incendio en un instituto de Madrid fue controlado rápidamente gracias a la intervención de un profesor que utilizó una BIE correctamente, evitando que el fuego se propagara a otras aulas.
Nada como una demostración en vivo. Un bombero o personal de seguridad puede hacer una práctica mostrando cómo abrir la válvula, extender la manguera y dirigir el chorro de agua.
Si algo capta la atención de los adolescentes hoy en día, son los videos en plataformas como TikTok o Instagram. Crear contenido educativo y dinámico sobre seguridad contra incendios puede hacer que aprendan sin darse cuenta.
Si algo queda claro es que las BIE 45 mm no son simples adornos en las paredes de los colegios. Son una herramienta vital para la seguridad de todos.
La prevención no se trata solo de saber qué hacer en caso de emergencia, sino también de evitar que esas emergencias ocurran. Algunas reglas básicas que los estudiantes deben seguir son:
No bloquear el acceso a las BIE.
No manipularlas sin autorización.
No jugar con fuego dentro del centro escolar (ni fuera de él, dicho sea de paso).
Hablar de seguridad contra incendios en las escuelas es hablar de responsabilidad y educación. Los jóvenes deben entender que las BIE 45 mm pueden marcar la diferencia entre un incidente controlado y una tragedia. La clave está en enseñarles de forma dinámica, práctica y cercana a su realidad.
Porque, al final del día, lo importante no es solo aprender matemáticas, historia o literatura, sino también saber cómo protegerse y proteger a los demás. Y tú, ¿ya sabes dónde está la BIE 45 mm más cercana en tu escuela?